martes, julio 04, 2006

De politica y futbol

Recientemente, dos temas han ocupado la vida política y “cultural” de la ciudadanía mexicana. El mundial de fútbol y las recientes elecciones. Dos temas ante los cuales cualquiera se siente con plena libertad de opinar pues es gratuito.

Sobre el mundial no diré mucho. Resultaría redundar en algo que como he declarado anteriormente, no poseo los elementos suficientes de juicio para emitir un comentario medianamente sustentado. A pesar de vivir en una sociedad donde el fútbol se siente y se ve como una segunda religión (algunos en su afán han incluso creado de la nada hasta santos y todo un panteón de seres insustanciales para ayudar a la selección nacional en su constante búsqueda de la tan ansiada copa del mundo), nunca me ha parecido un deporte por el cual me sienta inclinado para ver un fin de semana por televisor. Prefiero mil veces practicarlo, ese u otro tipo de actividad enérgica.

Como pudimos ver, tales santos, seres del ultramundo, extraterrestres o el grupo El Ron no lograron nada absolutamente. La selección mexicana no ganó el partido de octavos de final, (aunque debo admitir que fue un juego emocionantísimo) a pesar del “concurso” de tantos seres de luz, santos, muertos, extraterrestres y demás circo paranormal.

Y, como sucede en esos casos, al ver que no se pudo conseguir la copa por los propios medios, se adopta un nuevo favorito. Todo el mundo coreando los goles y la próxima copa mundial de los brasileños, ya nos permitirían sentirnos campeones en cierta forma, pues después de todo, ¡Brasil es el gran favorito! ¡Y son sudamericanos! (no tenemos nada que ver con los brasileños, amén de ese accidente insignificante de compartir el mismo continente).

Con respecto al grupo El Ron, solo lo mencioné de pasada pues estoy de buen humor, y las tonterías que tanto intentan hacer pasar por verdades me arrancan carcajadas de media hora. Gracias Sr. Velmont por provocarme tanta risa sin tener que pagar boleto! Siga por ese camino, y le auguro (sin necesidad de maestros ascendidos) un brillante futuro en el mundo de la comedia.

El mundial casi termina, y Brasil fue eliminado. ¿Qué le queda al fanático del balompié? Ver el mundial de cualquier forma, pues, ¡solo se da cada 4 años! Y hay que aprovechar por supuesto. ¿Quien ganará la copa? El mejor. No me cabe la menor duda.

Aunque habrá quien opine lo contrario, que ganará el que mejor apoyo espiritual o del inframundo obtuvo. Porque en gustos, nada hay escrito. Y hay quien aun gusta de escudarse de la decepción de una nueva copa mundial perdida en factores externos que nada tienen que ver con la realidad. De tal suerte que algunos (y los he escuchado de primera mano) declaran tajantemente que el santo niño del fútbol no quedó conforme con las ofrendas y víctima de un berrinche celestial no ayudó a nuestra selección para ganar el mundial.

Así como este caso, hay muchos otros, que van desde las cuartetas falsas de Nostradamus que vieron la luz como una broma y que agencias noticiosas supuestamente serias difundieron a los cuatro vientos como reales anunciando que España ganaría la copa del mundo, hasta nuevos casos de fantasmas, ovnis, chupacabras y todas sus variantes que de un modo u otro, parecen adolecer de las mismas necesidades que aquel quien clama haberles visto. De tal suerte, no me extrañaría ver de repente una foto de un fantasma portando orgulloso el blasón de la selección de Alemania, o un chupacabras que hará de las suyas en las pampas argentinas, como venganza por haber eliminado a México, etc.

La política, por otro lado, tiene también mucha cola que le pisen.

Desde hace tiempo, se perfilaba un candidato con todas las de ganar. La sociedad parecía estar de su lado. Había logrado cierta indestructibilidad que parecía impermeable al ataque de sus contrincantes, a nivel partidista primero, y después ya más personal. Mucha gente lo veía con recelo, algunos incluso como una amenaza y se desató una campaña de desprestigio de tal magnitud, que ocupó una parte importante del tiempo y de los ingresos de varias televisoras. Y en este caso, no puede uno dejar de preguntarse: ¿de donde vino tanto capital para esa campaña tan descomunal?

Lo preocupante, se desprende tanto de ese egreso desproporcionado de capital, y por supuesto, del número de personas que prestaron oídos a las numerosas campañas de desprestigio. La popularidad de este candidato descendió vertiginosamente y empató en las encuestas con su más cercano perseguidor y detractor. No me detendré a analizar si la campaña tuvo éxito, pues es más que evidente que así fue, pero si haré mención de lo fácil que fue manejar la opinión pública. De repente López Obrador se convirtió prácticamente en el enemigo número 1 del país. Se le pintó de numerosas formas como un peligro, como el peor ser humano, capaz de vender a su propia abuela con tal de ganar un solo voto.

Y lo peor de todo. Se le empezaron a adjudicar culpas de fenómenos sociales que ni siquiera se han perfilado de manera contundente. La manera eficaz de proyectar en este candidato todos los miedos de una sociedad por los que precisamente perpetran todos esos miedos fue contundente. La forma cobarde en la que, escudados en un anonimato infantil, se le injurió repetidamente, encontró eco en la sociedad.

No me considero pro López Obrador, es mas, ni siquiera tengo una filiación partidista, pero la manera cobarde en la que le pintaron las peores infamias de manera gratuita, amén de convencer a una nación de que era la peor elección en las elecciones dieron como resultado un cisma político donde se pudo ver lo peor de cada uno de los mejores, y como los resultados hablan por sí mismos, no considero necesario redundar en el caso.

Comenta Alulim sobre la necesidad del escepticismo en la política. Creo que no solo es necesario, sino indispensable. Un pueblo entrenado en el pensamiento crítico es un pueblo menos manipulable por las campañas de desprestigio de personas que son incapaces de proponer, y en lugar de ello, solo se dedican a destruir. No quiero un presidente como Calderón, por ser de esa calaña.

Quiero un presidente propositito.

Y Calderón me acaba de demostrar que nunca llenará ese nicho.

Como dijo alguien, en alguna ocasión: “la violencia es el último recurso del incompetente, y hay muchos tipos de violencia.

9 Comentarios:

A la/s 5:45 p. m., Anonymous Hugo dijo...

Completamente de acuerdo en lo que dices sobre la necesidad del escepticismo en la política, es lo ideal.

Por otro lado, yo hasta hace 6 meses pensaba en votar por AMLO, pero no fue asi, vote por el menos malo, no tengo preferencia por ningún partido político, a mi me enfermo al igual que tu la campaña de desprestigio que hicieron los panistas.

Pero no se si tú revisaste las propuestas de campaña de AMLO, siguiendo la misma línea de pensamiento crrítico y realista, son inviables, los numeros no mienten, simple y sencillamente sus propuestas son incoherentes, lo veas por donde lo veas.

Ese fue el motivo por el cual no parecio un buen candidato, no dudo de sus buenas intenciones, pero siendo completamente objetivos su propuesta no es la mejor.

 
A la/s 10:03 p. m., Blogger Mytho dijo...

Efectivamente. Considero que AMLO utilizó a su vez una serie de promesas que apuntaban a diversas necesidades inmediatas del electorado. Creo que no solo eran inviables, sino hasta ingenuas.

No obstante, eran propuestas. Por buenas o malas que fueran, inviables o posibles, estaban restringidas a cubrir ciertas espectativas. Nuevamente el ejercicio del escepticismo era una buena herramienta para cuantificar cuales de todas las propuestas eran viables.

Una persona me comentó en algún momento, que el programa de ayuda económica del gobierno del D.F. no incluía a los niños de la calle porque no eran votantes. Lo único que le contesté era que su argumento era falaz por completo dado que intentaba atacar por un reducto a su vez totalmente equivocado. Antes que ver por qué el gobierno no hacía nada para ayudar a los niños de la calle, habría primero que analizar por qué se daba ese fenómeno social. La desintegración familiar producto de anteriores administraciones pésimas es mucho más culpable que una ayuda por apoyo electoral.

Eso, y el paternalismo de un gobierno que no promueve un poco más la cultura del sacrificio. No se puede recibir sin dar nada a cambio.

Es mucho más complicado que solo eso, pero ese será tema d eun post posterior.

 
A la/s 3:07 p. m., Blogger Antonio dijo...

Saludos. Muy buen post, imparcial y crítico como pocos. No te voy a negar que soy partidario de AMLO y me parece que tus comentarios tienen la mesura que hace falta en éste país.

La paranoia anti AMLO ha polarizado a la opinión pública al extremo de que muchos de los partidarios de AMLO al sentirse ofendidos se han vuelto intransigentes.

Estoy escribiendo un post similar a esto aunque, por mi apoyo a AMLO debo ser bastante más cauteloso.

Un Abrazo

 
A la/s 2:36 p. m., Blogger Antonio dijo...

Por cierto, la cita "la violencia es el último recurso del incompetente" es de Salvor Hardin, y la ocasión en la que la dijo aún no ocurre, ya que Hardin es un personaje de la novela "Fundación" de Asimov

Un Abrazo

 
A la/s 11:09 p. m., Blogger Mytho dijo...

Ah, el gran salvor Hardin, o Doctor Seldon, si mal no recuerdo, fundador de las dos fundaciones. Excelente serie de Trantor. Una de mis primeras aproximaciones a la ciencia ficción. No se me ocurre mejor obra para iniciarse en la ciencia ficción.

Algo como Daneel Olivaw nos hace falta para mediar sin buscar favoritismos :D

 
A la/s 11:10 p. m., Blogger Mytho dijo...

Je, francamente ya no recuerdo los nombres de los personajes. Hace ya tanto que la leí, que no me caería nada mal reiniciar la lectura de esa serie.

Lástima que la mayor parte de esos libros los doné hace tiempo. Habrá que buscarlos nuevamente.

Gracias por los comentarios :)

 
A la/s 11:55 a. m., Blogger Antonio dijo...

Casi. Salvor Hardin fué el primer alcalde de la fundación. Yo lo propondría para ser el próximo candidato del PRD si no fuera extranjero e inexistente

Seldon fué el fundador de las fundaciones

Para iniciarse en la CF yo recomendaría a Stanislav Lem (Solaris o El Destructor). Sólo después de haber leído varios autores yo recomendaría a Asimov con "El fin de la eternidad" o "Los propios dioses". Las fundaciones las dejaría para el postre.

Un Abrazo

 
A la/s 12:14 p. m., Blogger Mytho dijo...

El fin de la eternidad realmente es una de las obras de Asimov que más me gustaron. Está muy bien estructurada y maneja soberviamente las paradojas del viaje a través del tiempo.

Stalisnav Lem claro que lo he leido! de hecho una gran parte de mi biblioteca personal está orientada a la ciencia ficción. Y ya recordé, efectivamente Salvor Hardin fue el primer alcalde de la fundación.

Nunca dejé de leer ficción. Uno de mis autores predilectos en la actualidad es Timothy Zahn. Es uno de los mejores escritores que haya leido de ciencia ficción. Su novela de Cascade Point es realmente genial! Altamente recomendable!

 
A la/s 5:44 p. m., Anonymous Abraham C. dijo...

Estimado Mythopoeikon:

No sabía que tenías un blog. Con razón ya no posteas tanto en el foro ni has enviado artículos. En pro de que el avance del pensamiento racional y escéptico siga por buen camino, debo felicitarte.

Por otro lado debo decirte que aunque tarde, leo tu post, muy coherente y cauteloso (si bien yo creo que en cuestiones de política no puede haber objetividad porque no es en sí una ciencia), me parece que no puede esperarse una propuesta de un candidato que no tenga puntos criticables.

Por otro lado, si en campaña AMLO anunciaba un recorte salarial a funcionarios del 25% (si mal no lo recuerdo) lo que se me hizo poca cosa (para el altísimo ingreso por HORA que tienen), y que fuera inmediatamente calificada como una propuesta populista, se me hizo realmente ridículo que ahora Calderón salga con un 10% infame. Y aquí pregunto a los que se dejaron engañar por la publicidad vacua y sucia del PAN: ¿Por qué con AMLO si era populismo y con Calderón no? Si cuando fue jefe de gobierno dijeron lo mismo de la ayuda económica a la gente de la tercera edad.

Y bien ... Mientras tanto Fox era presidente y recibía como héroes nacionales (a propósito del fútbol) a la selección nacional cuando además de haber perdido no contribuyen en absoluto al avance de la sociedad, y sin embargo se les dedica un tiempo mediatico como si de un beneficio se tratase para el país. Y ... ¿Eso no es populismo también? Mientras que las felicitaciones de Fox sirvieron para un carajo, la ayuda económica (que era poca e insuficiente, es cierto), sí servía de algo (amén de los obsecados que le llaman limosna o miseria, como si algún ancianito la hubiera tirado a la basura).

Y a todo esto ... ¿No ha dicho Calderón que piensa seguir el mismo camino que el burro de Fox (en el que montaba pués el presidente, que no se ofenda nadie)?

Atte. Abraham aka. Indomitus Homo Nomine

Saludos y felicidades. Ya añadiré tu blog a todos mis sitios. Antique Graphic Studios y El Anticuario

 

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